sábado, 11 de abril de 2015

“Mientras el presente está vacío”



Le parecía que no había nada más desalentador que en un día gris de primavera la gente se mostrara optimista. Abrió el ordenador y se sintió abrumado con los constantes mensajes llenos de esperanza. Personajes brillantes y famosos, y políticos en campaña electoral, encontraban en las redes sociales un magnífico medio para lanzar sus ocurrencias y su propaganda ideológica. Veía pasar estos mensajes de forma continua compartidos sin apenas reflexión por sus contactos y amigos. Se metió en la boca una pastilla de Ibuprofeno cinfa 600mg y miró por la ventana, observó durante un momento como lloviznaba, y cuando la pastilla le empezó a amargar se sirvió rápido una taza de café con mucho azúcar y pegó un trago, después siguió leyendo en el ordenador aquellos mensajes.  
  
Para aquel tipo la existencia se había vuelto un delirio continuo en el cual se le auguraba un futuro de prosperidad y abundancia que nunca acababa de llegar. Por encima de todo se encontraba inmerso en intentar asimilar el presente. Era la sumisión a la experiencia lo que le causaba dificultad. El decorado de esa existencia era una vida austera, al día, obligado por las políticas socio-económicas de este país que se le habían venido encima, como la edad, sin poder remediarlo, o eso pensaba él cuando buscaba y no encontraba salida.

Cuando encendió el primer cigarrillo dio con lo que Gándara había escrito el veinticinco de marzo: “Debemos tener esperanza. Confianza en el futuro. Mientras el presente está vacío. Quizá porque el presente está vacío”. En medio de tanto circo volvió a leer esto que se le había quedado grabado, aislado del resto del texto, y se detuvo ahí, y entonces quiso dejar atrás aquel delirio de la existencia, aquella dificultad para asimilar el presente y resignarse, al vacío. “Debemos tener esperanza. Confianza en el Futuro.” Se lo repitió una y otra vez… pero solo pudo permanecer en el gris de aquel día tan desalentador de primavera, y en el vacío.


Madrid, 11 de abril de 2015
Antonio Misas