martes, 10 de diciembre de 2013

Nuestra vida se quedará llena de tu habitación vacía



Para Manuela Lajusticia

La casa se quedará vacía cuando ella se vaya. Nos deja entre cuatro paredes mal pintadas y sabemos, que ya no volveremos a oír su voz en el salón, que ya no disfrutaremos de su compañía, que era, como esa necesidad que a veces se tiene de tomar vitaminas. En las noches que quedan de diciembre, el viento ronco todavía girará por las esquinas de la torre, y dentro, no volveremos a tener ese poco de hogar que en esta casa, nos hacía ella.

Cuando llegué, para poder pronunciar su nombre tenía que hacer ejercicios: Lena, Daniela… ¡Nela! Y ahora pienso que no volveré a pronunciarlo,  mañana y pasado, y en un año entero ya no estará con nosotros. Y no sé si volveremos a verla alguna vez, porque la vida ocurrirá deprisa y ella se irá a Valencia y luego a Londres y, ¡sabe dios adonde más!… y nosotros permaneceremos como metidos en los fotogramas de un telefilme inocente de un domingo por la tarde, tirados en un salón sin muebles… ¡y sin vida!,  a solas, con la resaca del fin de semana, y hablaremos de ella mientras vamos a buscar algo a la cocina…

Nela se va cuando más nos llenaba esta casa de alegría,  y ya no volveremos a ver saltar las chispas grandes de sus ojos negros. 

Madrid, 10 de diciembre de 2013

Antonio Misas