domingo, 3 de febrero de 2013

NOVELA "ASOMA TU ADIÓS"




Novela, Pre-Textos 228 páginas. Roberto Villar BLANCO

El protagonista nos empieza hablando de su relación con Lau. Todo gira alrededor de su incapacidad para asumir el abandono. Lau es distinta por esta razón, y eso la convierte en el eje para comenzar la historia de un hombre herido por este y por otros motivos en su relación con los demás, que irán apareciendo a lo largo de la narración. Ella es la explosión,  el inicio de la novela (una de las muchas mujeres que tiene en su haber) siendo esta el primer hilo conductor (muy denso en una primera parte por la necesidad que siente el protagonista de darse una explicación al abandono) que se irá diluyendo a medida que va avanzando la novela. En parte por la estructura creada para contar la historia.
En el segundo párrafo la narración se detiene entre corchetes, para explicarnos “que podría empezar por otro lado”, nos advierte que “cualquier empiece es bueno” revelándonos algunos datos de que será de tinte autobiográfico; es así como el narrador nos introduce en la novela.  Este recurso no nos abandonará durante toda la lectura, siendo, parte de la propia novela y un pilar de su estructura que contendrá palabras para contar, cocinando, al mismo tiempo los hechos que acontecen y justificará cualquier cambio de rumbo en la narración.  Tenemos así un narrador en primera persona, que utilizará el tiempo presente para hablarnos de lo que ocurrió en su relación con Lau, una, la primera en la que recaerá el peso de la narración, de sus dos, tres, cuatro mujeres principales, protagonistas corales, de un elenco de mujeres secundarias, incapaces por sí mismas de aliviar la soledad del personaje. Tenemos así a un narrador-protagonista que dará entidad a unos personajes cercanos para contar la historia de su presente y pasado, y acreditará para que le apoyen y nos acompañen en la narración.
Más allá de la relación con las mujeres de Willy o de la relación sexual con las mujeres de Willy, está la relación de amor fraternal con su hijo Mito y la preocupación de ser un buen padre.
Pero no quiero seguir por aquí, así que le diré a BLANCO lo que opino, destacaré lo que considero más importante:
El recurso de escribir [entre corchetes] está muy bien planteado y crea una complicidad con el lector. Al contrario de lo que pudiera parecer, este monólogo constante para hacer partícipe al lector funciona perfectamente desde el comienzo, dando datos de la forma en que quiere contarnos la historia y haciéndonos participar en la narración.
Cuando la historia es ya tan densa que empieza a “martirizar” al lector con su propio martirio, aparece el recurso estructural del DIARIO,  recurso que nos proveerá de aire fresco, acelerará el ritmo de la acción, introducirá a Cel (también brisa fresca) doblemente, pues aparecerán escritos referentes a la historia que se nos está contando, de su puño, (corazón), y letra; es pues Cel,  un personaje que participa también en la escritura de esta novela.
Cuando nos hemos adaptado al cambio, a las novedades,  se
da otro giro rotundo, EL COMA, que vuelve a cambiar el ritmo (Nos hace preocuparnos. A estas alturas hemos asumido una total complicidad con el narrador) introduciéndonos en un diálogo en forma de intercalado cursiva con Merce, la madre de Mito, que produce el desenlace de todo lo que realmente le importa al protagonista, pues ella nunca ha dejado de participar en su vida.  No se olvida aquí tampoco de Clay, Mara y su hija Clarita, de los que no he hablado y no voy a hablar.
Si tuviera que desestimar algo, desestimaría el capitulo-cierre LA NOVELA DE PAPA,  por explicativo, y porque crea una especie de hacer de mago: vamos que se lo saca de la manga para dejarnos tranquilos y,  nosotros NO queremos quedarnos tranquilos después de leer una BUENA novela.    
Es pues, a mi modo ver, Roberto Villar BLANCO un buen narrador, un tipo con mucho oficio que tira aquí, en ASOMA TU ADIÓS, de múltiples recursos literarios y lo hace de forma sobresaliente. Habría mucho que decir del lenguaje, para bien, pues nunca rebasa la línea, aun viéndosele su patente amor por las palabras.
*Otros comentarios sobre la novela en Cafe de Madison 
Madrid, 3 de febrero de 2012
Antonio Misas