domingo, 8 de enero de 2012

Elevación




Al padre de Alberto, a Miguel Carbajo, In memoria

Dice Juan Echanove que: “Lo que más me gustaba de Miguel Carbajo era su bonhomia Sin lugar a dudas.” 

Y yo eso ya lo sabía cuando Alberto me hablaba de él...  pero esta mañana al descubrir la  noticia sentí que nos quedaron pendientes muchas cosas, comprendí que esas cosas que nosotros no sabemos apreciar se desmoronaron ya con su muerte... y solo queda en la memoria imaginar y observar al trasluz las partículas flotantes de una conversación que nunca tuvimos, y que ya no tendrá lugar, la oportunidad  sin esperanza, no es oportunidad.

En cada sobremesa, Alberto me hablaba de Miguel y de Mar. Adoraba a su Padre y a su mujer, había superado,  después de los años, una distancia difícil. En los últimos tiempos, empezó a comprenderlo y el viejo, se convirtió para él en un amigo. El viejo creció en su percepción cuando aprendió a mirarlo como a un individuo y pudo descubrir al ser humano, dejando atrás al padre que hacía dieciocho años se había apartado de ellos, y pronto,  amplió todos los horizontes. Aprehender la vida es aprender a vivir.

Esta mañana hablé con Alberto, me dijo que se fue bien, que se fue tranquilo:

Elevación ( Charles Baudelaire)

Por encima de estanques, por encima de valles,
De montañas y bosques, de mares y de nubes,
Más allá de los soles, más allá de los éteres,
Más allá del confín de estrelladas esferas,
Te desplazas, mi espíritu, con toda agilidad
Y como un nadador que se extasía en las olas,
Alegremente surcas la inmensidad profunda
Con voluptuosidad indecible y viril.

Escápate muy lejos de estos mórbidos miasmas,
Sube a purificarte al aire superior
Y apura, como un noble y divino licor,
La luz clara que inunda los límpidos espacios.

Detrás de los hastíos y los hondos pesares
Que abruman con su peso la neblinosa vida,
¡Feliz aquel que puede con brioso aleteo
Lanzarse hacia los campos luminosos y calmos!

Aquel cuyas ideas, cual si fueran alondras,
Levantan hacia el cielo matutino su vuelo
-¡Que planea sobre todo, y sabe sin esfuerzo,
La lengua de las flores y de las cosas mudas!

Madrid, 8 de enero de 2012
Antonio Misas