miércoles, 5 de mayo de 2010

a las seis en la planta quince del edifico de Lan Chile

en Capitán Haya uno, desde donde se ve el Bernabeu, o torres blancas levantándose entre los edificios, adivinando la Avenida de América. Espero y veo mi necesidad más que mis sueños. Me sigo sintiendo un loco lunático, como ayer, que me vi, como Lope de Aguirre, con la cara de Klaus Kinski, en la selva de Madrid en busca de conquistar algún mínimo Dorado, en dirección a la oficina de Goya, hijo de neptuno, pintado en su cuadro, jodido, siendo devorado por el padre estado, perdiendo el dorado... pero con la cara de Klaus Kinski... y en el paro me lo resolvió un tipo con cara de Ángel, sin justificaciones ni excusas... y me reí y le di las gracias y hoy estoy mirando desde la planta quince con esa misma actitud, agresiva, ganadora para conseguir este trabajo, para que no se quede en el camino, como en los últimos meses... sabiendo que ya no lo volveré a vivir, esto no, que no volveré a decir lo mismo, esto que se quedó allí... aunque volveré a mirar así, a sonreír con ilusión y empeño... como si me hubiera tocado ya la lotería, porque a mi me toca la lotería cada día, aunque le jodiera a mi viejo... porque yo siempre soy feliz un minuto después de perderme imaginando lo que podría haber sido y no fue.

Madrid, 5 de mayo de 2010
Antonio Misas