lunes, 10 de mayo de 2010

juro que la vi y comprobé que era Belén Esteban...

cuando me dirigía a la entrevista de trabajo, al ir a cruzar la calle Génova por el semáforo de la Audiencia Nacional vi una coleta rubia, pegada al cogote de una tía flaca con chándal Blanco y azul y unas grandes zapatillas de deporte. Estaba en el otro lado bajándose de un taxi, se abrió y pasé rápido, casi que silbando lo de sálvame. La tía giró y se plantó en el kiosko de prensa. Me puse a su lado y pensé en pedirla un foto, una foto con el móvil podría dar fe de que no me invento gente... Sun, siempre me lo dice y me manda al oculista... me animo, me acojono, me animo, me acojono, le miro la cara de mala hostia, miró a la gente y veo como la reconocen cuchichean y se ríen. La adrenalina la tengo que se me sale por los ojos, el miedo ¡joder! ¡Megagoental! Soy un acojonao de mierda.
Saco el móvil y hago una perdida a ZsunJazz. Me llama, la cuento toda la historia y me dice ¿pero quién era? Sigo atropellándome al hablar y le digo ¡Belén Esteban! y nos empezamos a morir de risa. Me voy andando, atravieso Colón, giro por Serrano y luego subo a la derecha por Hermosilla, voy a Hermosilla, 30. Me siento en un banco a fumarme el último Marlboro que me dejó Sun esta mañana y me voy mentalizando para la entrevista. Subo en el ascensor que previamente me ha hecho unas putadas, que si me baja, que si me sube.
Llego a la cuarta, toco el timbre y me abre la puerta Marina López, una amiga que hace años que no veo, ex compañera de Jazztel que sale de una entrevista y nos empezamos a descojonar de risa y de alegría. Me entran ganas de bailar en el descansillo de moqueta.

Tanta risa y tantas buenas sensaciones y encima me acaban de ingresar el paro.


¿Qué más se le puede pedir al día?

¡Ah, si! Ahora tengo puesto el Sálvame... pero eso será otra historia...

Madrid, 10 de mayo de 2010

Antonio Misas