sábado, 24 de abril de 2010

no somos héroes

A mi tío Ángel, in memorian.

Eran ya las ocho de la tarde cuando bajé corriendo las escaleras, abrí la primera puerta, luego la segunda y principal y salí a la calle en medio del aguacero. Dejé que lloviera sobre mi hasta empaparme. Bajé por la cuesta de la calle San Andrés hasta la plaza del Dos de Mayo y observé la plaza vacía, y vi aparecer a un perro sin dueño.

Me fui andando por la calle de Velarde y pensé que el tío Ángel no fue nunca un héroe y que lo único que tenía en común con éste, era que él también nació en Muriedas.

Por el camino de regreso fui mirándome la punta de los zapatos...

23 de abril de 2010
Antonio Misas