martes, 2 de marzo de 2010

“Un canto truncado”

Estoy en “el Asturiano de abajo” en la calle del Doctor Fleming, estoy tomándome un café con leche porque hace frío en la calle. Aunque no son las nueve ya me he tomado cuatro cafés. No me veo la cara pero sé que tengo el gesto triste y distraído, lo sé pero solo me doy cuenta cuando le devuelvo el saludo a la camarera que me sonríe.

El telediario anda con lo de Chile y a mí me empieza a martillar en la cabeza el título de uno de los primeros libros que leí del otro asunto de Chile. Joan Jara lo escribió cuando el golpe, por lo que le pasó a Víctor Jara.

Pero me vienen los últimos versos de “Para llorar” de Vicente Huidobro...

“Es para llorar que la muerte es tan rápida
Es para llorar que la muerte es tan lenta.”

Y luego pienso en otros de los universales de Chile...Nicanor Parra, Gabriela Mistral... Pablo Neruda, Roberto Bolaño, José Donoso, Luis Sepúlveda, Enrique Lihn, Isabel Allende... y el cinturón de fuego del pacífico, y el Cabo de hornos...

y la tierra de fuego...


Madrid, 2 de marzo de 2010
Antonio Misas