jueves, 17 de diciembre de 2009

luces púrpura en el umbral

Y fue en la noche cuando decidiste no volver a ver nunca el día. Y permaneciste arrodillado en el suelo de aquella habitación, donde preferiste, agarrándote a todas las sombras, acechado de peligros por tus miedos, la penumbra.

Mientras la memoria y todas las mentiras, y tu rabia, te exponían a aquella oscuridad.
Y tú te retratabas en estampas repentinas, en flashes de todas esas cosas...

¿Y qué hiciste mal?

Y te apagabas, y te sumergías en un mar muerto...
Mientras, afloraban tantas cicatrices...

Hiriéndote hasta sangrar en el silencio...

El alma era negra y la sangre era negra...

Y la botella vacía tumbada en el suelo, junto a ti.

Y entre las cortinas rojas, luces púrpura en el umbral.


Madrid, 17 de diciembre de 2009
Antonio Misas