martes, 21 de abril de 2009

Observar el Ferrocarril

Para la amiga de mi amiga y para todos nosotros

(El orden establecido, aquel que no se respeta en Trainspotting,
Donde
Irvine Welsh, "El Celine escoces de los noventa" (The guardian).
Rompe todas las normas establecidas por el sistema, el método y el sentido común.)

Trabaja obsesivamente, pide créditos a los bancos compulsivamente,
Cómprate un piso, crea una familia y siéntate a ver la televisión…

La vida se te irá pasando, los políticos te irán orientando y los días y las noches,
Se te irán quedando atrás, amontonándose en lo que ya nunca más volverás a vivir.

Continuará devorándote el afan de toda posesión y los otros marcarán tu camino.
Andarás por la inercia y por la tierra y el ritmo de la vida se te quebrará muchas veces.

Te dejarán de querer como tú quieres que te quieran y llorarás tu pena tres años,
Te hablarán del consuelo, de la amistad, del amor, de aquellos momentos que ya no tienes...
y volverás a sufrir y a olvidar, a querer no vivir y a querer continuar viviendo...

En las grandes ciudades las distancias se miden por el tiempo invertido,
por la dificultad del recorrido y por la imposibilidad de encontrar un amigo.

A veces recorro avenidas y paseos, calles y parques,
Entro en bares donde no conozco a nadie y busco un vacio relativo,
Observo a la gente e imagino sus vidas y pienso que sus vidas no son mejor que la mia...

Me detengo en el principio de un paso de peatones a escuchar los pitidos para ciegos
y me pregunto si en esa oscuridad, sin la luz, la soledad será también un vacio relativo.

A veces simplemente no encuentro un amigo para observar el ferrocarril,
y regreso otra vez a ninguna parte pensando que me gusta vivir en este pais,
Así, sin ningún sentido... y me vuelvo a preguntar si algún día tendré un lugar donde caerme muerto o me lo arrebatarán todo...

Madrid, 22 de abril de 2009
Antonio Misas