sábado, 29 de marzo de 2008

Ser

A  Andrea Pérez

Es desde la desolación,
Estampa esta mañana del vértigo que siento
Y no soy nada
Que miro al mundo,
Al gigante lejano,
Al padre inalcanzable...
Y me regocijo en el oportunismo del tiempo que regresa para hablarme de aquellos preciosos momentos que ya no tengo.
Llaman a las barreras de mi alma los lobos imaginarios de mis sueños
Asedian mi casa a la luz del día.
Y me escondo tras las cortinas,
En la espesura.

Y me persigue una angustia humedecida
En la ciénaga de mis dudas,
Porque,
Aunque no soy nada,
Guardo en un cofre el ser consciente de que yo,
Algo importo.

Y comienza el corazón a vertebrarse.

Madrid, 30 de agosto de 2001
Antonio Misas Salas.