lunes, 20 de agosto de 2007

El vínculo necesario (El Cuate Mexicano)

Para mi querido amigo Guti (Agustín Bartolomé)



En los días que siguieron a nuestra reunión, retumbó un podrido silencio que parecía venir del mismísimo infierno a sustituir a mi amigo.
Superado aquel espejismo, he decidido detenerme un instante para desarrollar la deuda en la que me instalé aquella noche. Ebrio, me obstiné en componer una maravilla que debía de llamarse: El vinculo necesario.

----------------------

Volvimos a conversar de un lugar común,
Fundamental, de otros tiempos:

Hablamos de tu viejo
Y de las cosas que importan.

Hablamos del Cesar,
Y de como nos enderezó la infancia.

Hablamos de aquellos que se quisieron ir
Al lugar mas profundo de la noche.
­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­-----------------------

Y ya queda
Cuando te has ido, amigo,
La fisonomía áspera del aire,
La de otro dilatado lustro,
Hipotecándonos
En el hábito que es vivir,
Saciándonos de la aventura
Y de la hipótesis de volver a inventar cada día la vida.


Convivir con el risueño yo de los espejos
Intentando atrapar a los conejos de la suerte
Por el Madrid abominable de normativas y recuerdos.

El lejano barrio de mi cuate Mexicano
Al otro lado del Océano Atlántico
Lleno de esperanzas que se llaman Diego.

­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­-----------------------

¿Qué nos hechiza y nos alimenta el alma?

¿Saber que nuestro anhelo, nuestra ansia
Nuestra obstinación por atajar al destino
Sigue viva, legítima, instalada en el libre albedrío?

¿O saber que nos levantaremos siempre,
Aunque el pensamiento esté baldío por la resaca insoportable,
Con la premura de que lo provechoso y lo aprovechable
No siempre es lo mismo que lo conveniente?

¿O para promulgar la utopía misma
De que no hay miedo, dificultad ni tropiezo?

­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­-----------------------

He decidido detenerme otro instante
Y enmudecer,
Y ya no pensar,

He de introducirme en el mundo apócrifo.



Madrid, 7 de Agosto de 2007
Antonio Misas Salas